La adicción de Estados Unidos al petróleo

Cuando el presidente George W. Bush proclamó que “Estados Unidos es adicto al petróleo” durante su discurso sobre el Estado de la Unión de 2006, provocó una nueva discusión nacional sobre uno de los temas más críticos del país. Aunque los estadounidenses representan solo el 5 por ciento de la población mundial, consumen el 25 por ciento de la producción mundial de petróleo, principalmente en forma de combustible para vehículos. Este consumo no muestra señales de ceder; cada año, los estadounidenses usan incluso más petróleo que el año anterior.

Aunque los estadounidenses son los líderes en el uso global de energía, el resto del mundo muestra signos de ponerse al día. El crecimiento de las poblaciones y economías de China e India las encaminó a competir con el uso de energía de Estados Unidos en el futuro. La tasa mundial de consumo de petróleo, unos 84 millones de barriles por día y en aumento, no será sostenible para siempre. Aunque los expertos debaten cuánto petróleo queda, todos coinciden en que eventualmente se acabará.

Dejar el hábito de los combustibles fósiles

A medida que los estadounidenses se dan cuenta de la necesidad de encontrar alternativas al petróleo para proporcionar energía para todas las actividades de la vida diaria, existe el temor de que esta toma de conciencia sea demasiado tarde. Incluso con un nuevo llamado a la acción, muchos expertos de la industria creen que puede que no haya tiempo para aumentar la tecnología lo suficientemente rápido como para respaldar las alternativas energéticas para cuando los combustibles fósiles comiencen a agotarse.

A pesar de los temores de que las alternativas hayan tardado en ponerse al día, muchas nuevas tecnologías energéticas están ganando impulso, devorando lentamente el predominio energético de los combustibles fósiles. Estas fuentes de energía renovable, como la energía eólica, solar y geotérmica, están creciendo a tasas del 20 al 60 por ciento cada año. Si este crecimiento continúa, las estimaciones optimistas muestran que es posible que la energía renovable represente la mitad del uso mundial de energía para 2040.

La expansión del uso de energía renovable también se considera fundamental para la salud a largo plazo de la planta. Los combustibles fósiles han sido responsables de una serie de males ambientales, desde la lluvia ácida hasta el calentamiento global. Muchos ambientalistas creen que dejar el hábito de los combustibles fósiles antes de que el daño al planeta sea irreversible debería ser una prioridad mundial.

La búsqueda para desarrollar alternativas asequibles y efectivas a los combustibles fósiles puede ser una de las tareas tecnológicas más desafiantes en la historia de la humanidad. Afortunadamente, los científicos de todo el mundo están a la altura del desafío, trabajando para descubrir los próximos avances en energía alternativa. Apoyando sus esfuerzos hay personas en todas partes que hacen su parte para conservar energía y limitar su propio uso de combustibles fósiles no renovables.

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