Energía solar: el futuro es ahora

Durante décadas, la energía solar se ha promocionado como una fuente de energía alternativa. Sin embargo, cada vez más, la energía solar se compara con las fuentes de energía tradicionales como una opción viable y rentable para la electricidad.

Cuando la energía solar irrumpió en escena en la década de 1980, nadie defendía económicamente su inclusión en la flota de servicios públicos de Estados Unidos. El argumento a favor de la energía solar fue principalmente ambiental. Los paneles fotovoltaicos (FV) generan energía sin emisiones de carbono y sin necesidad constante de combustible. Sin embargo, desde 1998, el costo de los paneles se ha reducido en aproximadamente un 8% cada año. Ahora, está alcanzando lo que se conoce como ‘paridad de red’, lo que significa que la electricidad producida por la energía fotovoltaica es competitiva en costos por kilovatio con la electricidad de las plantas de gas natural o carbón. En el punto de la paridad de la red, los defensores de la tecnología pueden usar tanto el análisis de costos puro como los beneficios ambientales para defender el caso. Recientemente, la EPA publicó su Plan de Energía Limpia, que probablemente defina el legado ambiental de la administración Obama. El plan exige una reducción nacional del 30% en las emisiones de carbono para 2030. Si bien los beneficios ambientales ciertamente fueron parte de la motivación detrás del plan, la viabilidad depende en gran medida de la asequibilidad de la tecnología de energía renovable.

Tradicionalmente, las empresas eléctricas de Estados Unidos son monopolios integrados verticalmente. La integración vertical significa que una empresa produce y entrega un producto a los consumidores. La energía solar, sin embargo, ya está rompiendo ese modelo vertical. Si bien no tiene sentido que todos tengan su propia planta de carbón, la electricidad fotovoltaica brinda a todos los estadounidenses la oportunidad de producir su propia energía. Esto se conoce como democratización energética. Hoy en día, la gente tiene un nivel de elección sin precedentes. Con esta elección, muchos propietarios están calculando los números y se dan cuenta de que una inversión en su propia producción eléctrica puede ahorrarles miles de dólares durante la vida útil del sistema.

No son solo las personas las que se aprovechan de la caída de los precios en sus propios tejados. Las propias empresas de servicios públicos han visto la escritura en la pared y han comenzado a invertir en sistemas solares a gran escala. Ahora hay varias granjas de energía solar ubicadas en todo Estados Unidos. Están construidos estratégicamente en áreas con altos recursos solares, como el desierto de Mojave. La mayor de estas granjas tiene una capacidad de producción de más de 500 megavatios.

Los estadounidenses son cada vez más conscientes de la necesidad de un futuro de energía limpia y de las ventajas económicas de producir electricidad en el hogar. La energía solar se está convirtiendo en la opción económica y medioambiental del futuro.

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